Arremangándonos

Nos llega el mes de octubre, llovido del cielo, y para Pozoblanco es un mes de bajón. Es el fin definitivo del verano y es la fecha tope que venimos oyendo desde las grandes calores para todos aquellos proyectos que hay que acometer.

Y como no hay nada mejor que buscar una meta cercana para ilusionarnos, retomemos la serie de artículos que habíamos acometido antes de la feria y emprendámosla ahora con los comerciantes de la calle mayor.

Habíamos indicado en anteriores intervenciones la necesidad de cerrar el cisma que se había producido entre la asociación de empresarios y muchos de los comercios de la sufrida calle. No tiene sentido. Es necesaria una fuerte asociación para poder acometer proyectos como los de un Centro Comercial Abierto real. Porque creo que sería una buena alternativa a la competencia que se configura en la actualidad.

Tal vez sería deseable una asociación de comerciantes del Centro Comercial Abierto con verdadera implicación de sus miembros y verdaderas competencias. La idea sería gestionar el espacio delimitado por la calle Mayor y aledañas como un ente independiente. Como si fuera un edificio delimitado. Y ahora intentaré argumentarlo:

Si imaginásemos este espacio como si fuera un edificio al estilo del “Centro Comercial La Sierra” o del “Arcángel” de Córdoba, veríamos que estos locales ofrecen unos servicios comunes a todos los establecimientos que buscan atraer, entretener y fidelizar a los posibles clientes. Cuando se planea un centro como estos se busca el poder ofrecer una amplia variedad de ofertas así como unos servicios auxiliares para “captar” visitantes.

Hay que cuidar el sitio (limpieza, seguridad, Imagen), ofrecer servicios (información, WC, horarios, carritos para la compra,  etc). Evidentemente en parte de estos servicios tienen que colaborar el ayuntamiento.

Lo ideal sería tener clara una conciencia de entidad para poder buscar el objetivo de crecer de forma conjunta y defenderse de la competencia. Sería deseable tener la suficiente fuerza como para negociar tanto con el ayuntamiento como con los propietarios (en el caso de que no entrasen a formar parte de esta entidad) desde servicios a prestar como alquileres. Esta asociación podría estudiar sectores de demanda para aportar nuevas ideas de oportunidades de negocio (¿qué negocio haría falta en la calle?. ¿Qué busca la gente fuera?. ¿Qué les podemos ofrecer?) y este trabajo redundaría en nuevos negocios que representan nuevos alquileres con lo que se frenaría el declive que está sufriendo esta zona. A pesar de todo Pozoblanco tienen potencial comercial, pero hay que saber gestionarlo, actualizarlo y apoyarlo.

Se abrirían oportunidades para nuevos puestos de trabajo (puesto de información, administración, etc)  y se configuraría una cabeza visible a la hora de toda negociación, petición, etc.

Pero no nos podemos hacer muchas ilusiones. Sería necesaria una concienciación personal de todos los actores implicados en el proyecto y una gran actividad del concejal del ramo con una visión profesional para poder galvanizar tantos intereses.

Foto: noticiasgrancanaria.com

Foto: noticiasgrancanaria.com

Aunque como soñar es de balde, en el próximo capítulo pondremos como ejemplo algunas iniciativas que una asociación de comerciantes de un hipotético Centro Comercial Abierto Calle Mayor de Pozoblanco podría llevar a cabo como políticas comerciales para competir en el mercado así como comentaremos cual debería ser, a nuestro juicio, el desempeño de un concejal encargado del sector (máxime si encima cobra por ello).

Pero como decían los inimitables Tip y Coll: … Mañana hablaremos del gobierno.

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